Lo vi con el resquicio del ojo, algo tenía que provocó en mi una descarga de adrenalina, tras eso, todo fue lento.
Sus luces se acercaban a mayor velocidad que las de los demás. Alguien antes de él un auto negró trato de pasarnos junto con la luz roja pero sólo logró meterse en su camino. Ahí vino la segunda descarga, con el primer sonido. Aún más lento.
Dicen que voltee y dije "huevos", yo no fui consciente por completo de eso, todo se arrastraba y danzaba un lento vals.
Giré el volante mientras soltaba el clutch metía el acelerador revisaba el retrovisor por si venía otro auto en el carril de la derecha y así era, intentaba rebasar por el otro lado. Entonces fue el segundo golpe, no sé porque había visto ese golpe micras antes en el retrovisor, supongo que la imaginación viaja más rápido que el sonido.
El taxi se alzó en el aire para reposar de costado, el auto negro de enfrente giró por el golpe hacia nosotros pero los reflejos hicieron que lo evitaramos y pasara a centímetros. Todo comenzó a recobrar su tiempo natural, mientras disminuía el corazón en los oídos y regresaba el audio, pero todo muy despacio.
Tras ver que no venía otro auto y comprobar que salvamos el golpe de la carambola me orillé y salimos a comprobar la salud del auto negro y del taxista.
La gente salió de la nada para ayudar. Venía sólo, sin pasaje, seguro iba a la fiesta pues una botella de tequila fue la única que se rompió por el cuello y perdió su liquido vital, estaba llena.
El conductor salió sangrando de la frente y culpando al que quiso rebasar sin mirar atrás. Seguro fue eso y el exceso de velocidad del taxista.
No hubo otro herido mayor, supongo que torceduras, contracturas, hojalateadas y nervios, eso sí, muchos nervios.
Después de revisar decidí partir, más ayuda el que no estorba y, a mi, aún me falta trabajo por hacer. No me gustan las averiguaciones.
Todo esto fue regresando de con Ω'r, insisto en las frases finales del siguiente post.
Cuídense mucho.